Historia de Cruz Roja Española (Parte V) …

Posted on abril 17, 2008. Filed under: Apuntes, enfermeria, historia de la Enfermeria, Uncategorized | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , |

Historia de Cruz Roja Española

España en el ámbito humanitario siempre estuvo en primera línea. Así en la creación de la Cruz Roja en ningún momento dudó en su decisión, y en 1863 una representación española estuvo entre las catorce naciones que asistieron a la Primera Conferencia Internacional, y fue la séptima nación que en 1864 se adhiere al I Convenio de Ginebra.

En España la Cruz Roja se organiza bajo los auspicios de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, en 1864, y es declarada “Sociedad de Utilidad Pública”. Desde entonces, los distintos gobiernos de la nación, han estado representados de una forma u otra en el seno de Cruz Roja, aunque esto no ha impedido que actúe siempre bajo los Principios que inspiran a la Institución. Su evolución ha sido siempre una constante adaptación a los problemas y a las necesidades sociales que han ido produciéndose. Solo así se puede explicar la vigencia de una organización con más de 130 años de historia.

En una primera época fiel a sus orígenes, su actuación estuvo centrada en intervenciones humanitarias en caso de conflicto armado. Así, en 1870 prestó ayuda humanitaria en la guerra franco/prusiana siendo este el primer envío de ayuda humanitaria que realiza la Cruz Roja Española y en 1872 actuaba por primera directamente en la tercera guerra carlista. En su constante adaptación a las necesidades a raíz de los conflictos bélicos en África en 1918, se produce una fuerte expansión de sus centros sanitarios, llegando a sumar cerca de 36 hospitales. En un panorama de carencias generalizadas en materia sanitaria, la red de Cruz Roja tuvo un especial significado.

Durante la guerra civil de 1936 a 1939 realizó un a importante actividad y, finalizada ésta, lleva a cabo la repatriación de los españoles que se encontraban en la URSS.

La importante experiencia adquirida durante la guerra se empleó en la intervención ante los desastres ocurridos en todo el territorio nacional. Se asistió a las víctimas de los incendios, inundaciones, accidentes de todo tipo, etc. En la década de los setenta, la Institución completó la red de Puestos de Primeros Auxilios en las carreteras españolas, que había iniciado su primera expansión en el período republicano. Fue una nueva respuesta ante el avance en las comunicaciones por carretera que produce un aumento del parque automovilístico y, consiguientemente, un aumento de los accidentes de tráfico que requieren una respuesta rápida.

También se iniciaron las tareas de socorro en el mar y en aguas interiores y el salvamento de náufragos, que a través de la Cruz Roja del Mar se convertiría en uno de los servicios más conocidos y valorados por la opinión pública. En la década de los setenta y sobre todo en los ochenta, la Cruz Roja Española dará un importante salto, crece su actividad cuantitativamente y nuevas acciones y servicios dan un nuevo sentido a la misma. A partir de 1985 se inicia una profunda reorganización con la democratización de la Institución, la potenciación de la participación de los voluntarios, la apertura hacia nuevos campos de actuación, etc.

Pero es fundamentalmente en la década de los noventa cuando se produce la gran modernización de la institución y su adaptación a los nuevos retos que planteaba la sociedad Española, por una lado la consolidación de la intervención social con los colectivos vulnerables (personas mayores, refugiados e inmigrantes, afectados de SIDA, drogodependientes, infancia y juventud, población reclusa, discapacitados, mujer en dificultad social), por otro el espectacular incremento de los programas internacionales (cooperación al desarrollo, ayuda humanitaria, cooperación institucional) que ha supuesto un importante incremento de los recursos humanos y materiales dedicados a este ámbito. Todo ello acompañado por un proceso de modernización de las estructuras y democratización y mayor autonomía que culmina con la aprobación de unos nuevos estatutos (Junio de 1997) y Reglamento General Orgánico (29 de julio de 1988).

La Cruz Roja durante la Guerra civil española

Desde los primeros días de la Guerra Civil, concretamente el 29 de julio de 1936, el comité directivo de la Cruz Roja Española fue disuelto por el Gobierno republicano y remplazado por un grupo de siete personas (Clemente, 1999). Las primeras informaciones que llegaron a la Cruz Roja en Ginebra señalaban que casi todos los prisioneros de ambos bandos habían sido ejecutados y que los médicos de ambos bandos se estaban esforzando para evitar que los heridos fuesen rematados. Enviaron, pues, al doctor Junod como delegado del CICR en Madrid.

La necesidad de conocimiento del CICR respecto a la situación de las victimas del conflicto era compartida por numerosas sociedades nacionales de la Cruz Roja, como por ejemplo Bélgica, Gran Bretaña, Francia, Portugal y Suiza, para lo que se habían dirigido a Ginebra para ofrecer ayuda a los enfermos y heridos. Paralelamente el CICR había empezado a recibir de las autoridades de Madrid y Burgos quejas y protestas de ambas partes enfrentadas (Clemente, 2004).

Con la llegada del doctor Junod, el CICR comenzó su labor. Junod pretendía obtener el cese de los fusilamientos de rehenes en uno y otro bando. Para ello se trasladó a Madrid para reunirse con el presidente de la República, José Giral y con los nuevos miembros del Comité Central de la Cruz Roja Española. De la reunión mantenida con el Comité quedaron establecidos tales objetivos (Clemente, 2004)

1. La Cruz Roja Española se comprometía a dar su apoyo a los delegados del CICR ante las autoridad de la República.

  1. Se aceptaba la ayuda de otras sociedades nacionales de la Cruz Roja.
  2. La Cruz Roja Española se hacía responsable de respetar el emblema de la Cruz Roja.

Tras aquella firma, Junod se dirige a la zona franquista para proponerles la ayuda del CICR. Cuando llega a Burgos es recibido por el general Miguel Cabanellas, presidente de la Junta de Defensa Nacional y por el vocal de la misma, Emilio Mola. Éstos firmaron un documento en el que se daban por enterados de los acuerdos firmados entre el gobierno de Madrid y el CICR mediante la Cruz Roja Española.

Tras aquella firma, Junod se dirige a la zona franquista para proponerles la ayuda del CICR. Cuando llega a Burgos es recibido por el general Miguel Cabanellas, presidente de la Junta de Defensa Nacional y por el vocal de la misma, Emilio Mola. Éstos firmaron un documento en el que se daban por enterados de los acuerdos firmados entre el gobierno de Madrid y el CICR mediante la Cruz Roja Española.

Una vez obtenidos ambos acuerdos, Junod se puso en contacto con la sede del CICR en Ginebra para poner en marcha la ayuda. Desde el CICR se gestionó la compra, expedición y el reparto del material sanitario, productos farmacéuticos, además de la correspondencia… La Cruz Roja norteamericana y la holandesa fueron las primeras en enviar donativos en metálico.

Más de diez gobiernos y más de cuarenta sociedades nacionales de la Cruz Roja enviaron, además, donativos (Clemente, 2004).

Uno de los puntos del acuerdo firmado tanto en Madrid como en Burgos era el respeto al emblema de la Cruz Roja. En ambas zonas se utilizó el emblema para proteger a instalaciones sanitarias y grupos de la Sanidad Militar. No obstante hubo momentos en los que a pesar de la utilización de este signo, se hizo caso omiso por ambas partes y se bombardearon zonas que se suponía inviolables según el acuerdo firmado por ambas partes. Es por ello que tanto una parte como otra se acusaban mutuamente de violar el convenio firmado y el emblema. La liga de Sociedades de la Cruz Roja, por su parte, hoy Federación Internacional, ofreció igualmente la adquisición de medicamentos e instrumentos quirúrgicos y aseguró su transporte, así como recogió y transmitió a Ginebra las demandas de noticias de personas residentes en España.

La Cruz Roja estableció zonas neutrales o de seguridad para dar protección a los civiles no combatientes que sufrían los continuos bombardeos (Clemente, 1999).

Ante esta situación, el CICR siempre actuó con suma cautela, aunque finalmente, en la Conferencia de Londres de 1938 lograría que se aprobase la IX Resolución a favor de la protección de la población civil contra los bombardeos aéreos.

El Comité trató desde los inicios de la guerra civil de dar respuesta a las necesidades materiales y humanitarias de la población afectada de los dos bandos. Una de las mayores obsesiones del CICR era que brillara la equidad entre ambas zonas respecto a la distribución de los suministros, no obstante, el CICR envió a la zona rebelde más ayudas sanitarias para los centros benéficos o caritativos por su mejor situación de salud alimenticia, mientras que a la zona republicana envió más alimentos pro sus necesidades al respeto.

El CIRC fijó en España 4 delegaciones: Madrid y Barcelona en la zona gubernamental y Burgos y Sevilla en la rebelde. Estas delegaciones eran las encargadas de hacer respetar el signo de la Cruz Roja, crear los servicios de búsqueda e información para los familiares de los prisioneros, enfermos o fallecidos y de distribuir, en nombre de las Sociedades Nacionales donantes, los socorros que ellas estaban dispuestas a enviar a España. El número de delegaciones fue aumentando hasta diez pero en junio de 1938 quedaran sólo dos (Clemente, 2004).

Según la revista oficial de la Cruz Roja de 1936 a 1938 se habían atendido en el bando republicano 1.329.579 heridos y enfermos, las ambulancias realizaron 2.645 salidas y se recogieron, solo en Madrid, 6.459 heridos de metralla. En mayo de 1939 el CICR tuvo la intención de cerrar sus delegaciones. Pero la Cruz Roja Española insistió en mantener dichas delegaciones en Madrid y Barcelona para que pudieran continuar ocupándose de las numerosas demandas de noticias y de las repatriaciones de los refugiados españoles. Atendiendo a estas razones, el CICR decidió mantener la delegación de Madrid hasta mediados de julio y la de Barcelona hasta septiembre del mismo año (Clemente, 2004)

La acción de la Cruz Roja Española en la actualidad

Hoy en día Cruz Roja Española es una de las organizaciones más activas del Movimiento Internacional de la Cruz Rojay de la Media Luna Roja. Según los datos de 1993 cuenta con cerca de 835 Asambleas diseminadas por todo el país, cerca de 600.000 socios,

30.000 donantes de sangre y 130.000 voluntarios. Las acciones de Cruz Roja Española son muy diversas y han ido 44 adecuándose a las necesidades que requiere una sociedad en constante evolución, así como a los cambios históricos que se han producido a nivel internacional; sin perder las señas de identidad que le dieron origen. Esto se traduce en una institución dinámica y actual, con mayor presencia social y una más alta eficiencia en actividades de solidaridad.

Hacia los Grupos Más Vulnerables.

Personas mayores. Refugiados y extranjeros. Toxicómanos. Enfermos y afectados de SIDA. Población reclusa Infancia y juventud marginada Programa de lucha contra la pobreza

Hacia la Población en General.

La Acción socio-sanitaria. Socorros y emergencias. Protección ambiental. Búsquedas de personas desaparecidas.

Sensibilización de la Población.

La Paz y el Derecho Internacional Humanitario. Derechos Humanos.

Tercer Mundo.
La protección del medio ambiente.

La Cooperación con el Tercer Mundo.

Ayuda de emergencia.
Rehabilitación y prevención.
Cooperación al desarrollo.

Los Recursos Humanos de la Cruz Roja Española.

Voluntarios.
Socios.
Cruz Roja Juventud.

La cruz roja en cifras

DATOS GENERALES

Oficinas autonómicas 17
Oficinas Provinciales 52
Oficinas locales, comárcales e insulares 831
Hospitales 15
Bancos de sangre 4
Centros de reconocimiento médico 23
Bases y puestos de primeros auxilios 931
Tierra 879
Mar 52
Escuelas universitarias de enfermería 5
45
Centros de formación profesional sanitaria, primaria y secundaria 9
Escuelas de auxiliares sanitarios voluntarios 15
Pisos tutelados mayores 19
Centros acogida inmigrantes/extranjeros 4
Pisos de reinserción de toxicómanos 3
Casas de acogida para enfermos de SIDA 5
Unidades dependientes para reclusos 2
Residencias de ancianos 5
Centros de día talleres para infancia y juventud 4
Pisos de acogida para menores 3
Guarderías 7
Centro de emergencia social para drogodependientes 3
Centros de acogida para mujeres maltratadas 5
Centros de día para personas mayores 22
Centros ambulatorios de atención a toxicómanos 26

Bibliografía

Enfermería fundamental – Masson Master de Enfermería Fundamentos de enfermería – Potter Perry Curso de nivelación de ATS – UNED Área 2 Cruz Roja y Media Luna Roja – Michel Pollard

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